Reflexiones de una mujer a otra mujer

Reflexiones de una mujer a otra mujer

Llega el 8 de marzo y volvemos a celebrar el día de la mujer , volvemos a llenar nuestras agendas de actos, conferencias y jornadas hablando de liderazgo femenino, de la igualdad y del papel de la mujer en la sociedad y la empresa.

La pandemia nos obliga a comunicarnos de otra forma, a realizar los actos tirando de plasma y realizar las jornadas en virtual.

Esta pandemia nos ha enseñado muchas cosas y creo que nos ha demostrado que en el cambio está el avance , que en el enfrentarnos de cara a los problemas está el crecimiento  y que de la gestión del sacrificio nace el pensamiento disruptivo.

Todo esto junto,  me ha hecho reflexionar sobre si teniendo un día de la mujer dejamos de tener 364 días, si dedicando un día a hablar en conferencias o jornadas de la importancia del liderazgo femenino dejamos de liderar de verdad el resto del tiempo, en sí cuando pensamos en pequeño hacemos grande a nuestra mayor sombra, nuestros miedos.

Creo que tenemos que aprovechar todo lo que hemos vivido y experimentado durante esta pandemia y capitalizarlo, transformar las organizaciones, entendiendo que ya no tenemos que hablar, que ya toca HACER. Que un bicho «maldito» nos ha enseñado que podemos cambiar las cosas de un día para otro, que es un tema de QUERER.

Estamos en un momento de crisis en todos los aspectos y las crisis son OPORTUNIDADES, y debemos y PODEMOS hacerlo ahora, subirnos a la ola y girar el mundo , girar nuestra vista, nuestro lenguaje y nuestra forma de mirar.

Debemos cambiar nuestra comunicación, nuestro modelo de trabajo, nuestra forma de ver el entorno, debemos entrar en la cresta de la revolución personal, social y empresarial que nos estamos encontrando delante de nuestros ojos.

Tenemos que de dejar de hablar de género y pasar a hablar de talento, debemos de dejar de luchar por quien debe conciliar más o menos y hablar de corresponsabilidad, debemos vernos como seres únicos donde nuestras diferencias estarán en nuestras competencias de poder gestionar el cambio y la transformación a través del conocimiento, la creatividad, la pasión y el trabajo en equipo, con la ayuda de la tecnología y la transformación digital.

Ya esta cambiando el concepto de tiempo-espacio, y con ello el mundo y nuestra forma de relacionarnos con él.

Yo soy mujer, me gusta ser mujer y tengo claro que ahora quiero estar liderando este cambio y transformando cada día un poco más mi entorno,  y  quiero poder hacer llegar a todas las mujeres y a todos los hombres el mensaje de que «Si pudiéramos cambiar, lo imposible podría suceder» (Mahmud Darwish) y os digo….. LO IMPOSIBLE ESTA SUCEDIENDO.

Os animo, aprovechando esta reflexión, a que trabajéis para poner en valor todo lo que nos ha traído la pandemia y que no dejemos que se lleve todo lo bueno, en lo personal y en lo profesional. Trabajemos para demostrar que podemos seguir desarrollando nuevos modelos de trabajo eficientes, que nos permitan desarrollarnos como personas en lo personal y profesional, sin barreras, sin género y sin excusas.

Os invito a que desde hoy 8 de marzo de 2021 no haya un día sin que lo imposible suceda…..